Problemas de la vista en la población infantil

Problemas de la vista en la población infantil

Hablar del cuidado de la vista no únicamente aplica en familias que hemos sido tocadas por la diabetes. De hecho, resulta muy importante vigilar la salud visual de todos los niños en casa para detectar a tiempo cualquier problema y tomar las medidas necesarias para corregirlo. Recuerda que a la edad a la que nuestros niños acuden por primera vez a la escuela formal (3 a 5 años) , su ojo aún no está maduro y es hasta cerca de los 12 que el ojo madurará. Sabemos que cerca de 90% de la información del entorno se percibe a través de la vista. Comprenderás la importancia de asegurarnos de la salud de este sistema.

Los problemas de la vista pueden llegar a afectar el aprendizaje en el colegio y por supuesto la interacción con otros niños. Afortunadamente para nosotros papás, estas alteraciones son fácilmente identificables y además muchas de ellas pueden corregirse con un diagnóstico adecuado. Te compartimos tres sencillos consejos. Recuerda visitar a tu médico en caso de tener cualquier duda y hacerle preguntas detalladas. Mientras tanto, te dejamos esta información.

Equipo al cuidado de la salud: Estamos seguros de que acudes con tu pediatra con relativa frecuencia. En general, el pediatra indicará la frecuencia con la que quiere que realices las visitas con tu hijo pero cuando son menores a los 6 años la visita es prácticamente mensual pues de esta forma descartarás problemas de crecimiento. Evidentemente, los padres preocupados visitamos al pediatra con mayor frecuencia: gripas, recargos estomacales, y otros. Pide a tu médico que revise detenidamente los ojos de tu hijo y que haga, de ser posible una pequeña prueba de rutina para su visión.

Identifica comportamientos: Algunas posturas o algunas situaciones pueden alertarnos de problemas en la visión. Observa si tu hijo se pega mucho al texto o si se acomoda en posiciones extrañas. En algunos casos, el dolor de cabeza después del horario escolar o las tareas en casa es un indicador suficiente. Nota si tu hijo guiña los ojos o cualquier postura que consideres extraña.

Recuerda que la mejor forma de evitar que este tipo de dificultades se presenten es realizar de vez en cuando revisiones médicas en nuestros pequeños. Siéntete en confianza en tu equipo de profesionales al cuidado de la salud de tu hijo y no te quedes con preguntas.

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