¡Pero si yo me siento bien!

¡Pero si yo me siento bien!

Para muchas personas con diabetes tipo 2 el diagnóstico no es sorpresivo. Existen varios síntomas que nos alertan sobre su aparición. Como sabemos existen factores de riesgo modificables y otros por los que no hay gran cosa que hacer entre los que se encuentra la genética, nuestra raza y por supuesto la herencia.

Afortunadamente vivimos en una época donde el manejo de los distintos tipos de diabetes está bien documentado y nos hace darnos cuenta luego de aprender sobre diabetes que es posible vivir muy bien con esta compañía no solicitada.

Tras recibir un tratamiento que muchas veces inicia con un cambio en nuestro estilo de vida, la sintomatología desaparece. Cuando nuestros niveles de glucosa regresan a cifras adecuadas no hay esta serie de molestias: mucha sed, muchas ganas de orinar, mucha hambre, pérdida de peso (entre otras). Es frecuente que al revisar nuestros niveles de glucosa en sangre descubramos que parecerá que NO vivimos con diabetes.

La mala noticia es que una vez realizado nuestro diagnóstico la diabetes no desaparece. La buena noticia es que si tus niveles de glucosa en sangre reportan resultados adecuados quiere decir que tu tratamiento es adecuado y que trabajas arduamente para que tu estilo de vida sea más saludable que antes.

Debes recordar que el automonitoreo es uno de los pilares del cuidado de la diabetes de todos sus tipos. Con frecuencia leemos de amigos que dejan de revisar sus niveles de glucosa en sangre argumentando que conocen a su cuerpo y se sienten bien. Nos gustaría decirte que el cuerpo es tan sabio que siempre nos hará saber cuando hay dificultades pero NO SIEMPRE ES ASÍ. Sentirnos bien no siempre significará que nuestra glucosa en sangre se encuentra en rangos óptimos. De hecho, sabemos que quienes han tenido elevaciones de glucosa en sangre por mucho tiempo con frecuencia no presentan sintomatología y que se sienten de maravilla.

Esto no quiere decir que no debes confiar en tu cuerpo pero significa que debemos estar muy al pendiente de él para trabajar en equipo por nuestro bienestar integral. No abandones tu tratamiento y mucho menos las lecturas de tu glucosa en sangre. Sentirte bien es maravilloso pero comprobar que nuestro manejo está siendo óptimo nos hará sentir aún mejor.

Escrito por: Mariana Gómez, Psicóloga y Educadora de Diabetes 

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