Mucha hambre por la noche, ¿se trata de un trastorno emocional?

Mucha hambre por la noche, ¿se trata de un trastorno emocional?

La salud emocional abarca muchos ángulos de nuestra vida. Incluso la forma en la que comemos y nuestros estilo de vida puede hablar de algunas áreas de oportunidad en cuanto a nuestra salud emocional se refiere. Seguramente has escuchado hablar de los trastornos de la conducta alimentaria. Estos trastornos son condiciones emocionales cuya principal característica es una forma patológica frente a la ingesta alimentaria. Esto quiere decir que la forma en la que nos alimentamos o lo que nos genera el acto de la ingesta tiene características de enfermedad mental o emocional. Vivimos en un mundo donde actualmente estar delgado es preocupación de muchos y esto junto con muchas otras variables ha hecho a nuestra población joven víctima de trastornos de la alimentación donde el control del peso o la pérdida de peso parecen la característica a destacar.

La bulimia, anorexia, son quizá los más frecuentes y en nuestra comunidad está por supuesto la diabulimia. Hoy queremos platicarte de otro trastorno. Este es conocido como “Síndrome del Comedor Nocturno” y lo observamos con relativa  frecuencia en personas con obesidad y sobrepeso. Nosotros no somos ajenos a este trastorno pues debemos vigilar de cerca nuestra alimentación y sobre todo quienes tienen la misión de bajar de peso y cambian drásticamente su estilo de vida.

Una de las principales características de este trastorno es que la persona ingiere gran cantidad de calorías tras la cena, incluso despertándose por la noche para comer. Podrás notar quizá que este tipo de individuos se levantan en la madrugada a abrir el refrigerador o se sientan en la barra de la cocina a comer unas galletas a pesar de no tener hambre. Durante la mañana, estas personas pueden prácticamente no comer pero lo hacen en forma descontrolada durante la noche. Este síndrome también se conoce coloquialmente como síndrome de hombre lobo pues la gente pareciera despertar en la noche a alimentarse, sí, como un hombre lobo.

Características y síntomas

  • come poco a lo largo del día
  • sobrepeso
  • alteraciones en los patrones de sueño
  • estrés o ansiedad por la noche
  • manifestaciones depresivas frecuentes

La buena noticia es que, para este trastorno y muchos otros existen distintos tipos de intervención para salir adelante. El primer paso es buscar ayuda para nuestra salud emocional. Recordemos que nuestras emociones y salud emocional son la base para que podamos ocuparnos del resto de forma adecuada y oportuna.

Si identificaste estos síntomas en tu forma de alimentarte o en la de algún ser querido que vive con diabetes busca ayuda, platiquen, creen un círculo de apoyo y trabajemos en pro de nuestra salud y familia.

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