Las emociones y las enfermedades

Las emociones y las enfermedades

¿Conoces a una persona que vivan sin estrés de algún tipo? Nosotros creemos que no. Creemos que el estrés es una respuesta natural de nuestra mente y cuerpo para prepararse y responder ante cualquier situación de “peligro”. Este peligro puede ser desde la falta de recurso económico para terminar la quincena, una jornada larga de exámenes escolares, la pérdida de empleo formal y bueno, factores y variables habrá muchos en esta ecuación.

En la última década, los expertos en salud emocional y física se han detenido a evaluar la relación que existe entre las emociones y la mente para encontrar que algunos factores psicológicos pueden contribuir, por ejemplo a empeorar la salud cardíaca.

Ahora bien, ¿estas emociones causan por sí sólas este deterioro en nuestro cuerpo y organismo? La respuesta no es sencilla pero quizá podamos evaluar algunos puntos antes de apresurarnos en la respuesta y culpar al estrés de nuestras condiciones (o viceversa, un poco como el huevo y la gallina).

Aprender para conocer: Aprendamos sobre la respuesta normal de nuestro cuerpo ante el estrés Nuestro cerebro libera muchas hormonas, químicos y neurotransmisores ante el estrés. Como te comentamos, esta es una respuesta natural de nuestro cuerpo y deberíamos preocuparnos si no fuera así. Estas sustancias tendrán varios efectos en nuestro organismo, por un lado, aumentar´n los niveles de presión arterial y la fuente de energía (glucosa) que nuestro cuerpo liberará será mayor. Como te imaginarás, si ya vivimos con diabetes, el resultado puede ser una hiperglucemia importante y si vivimos con hipertensión esto puede resultar en un evento cardíaco que requiera intervención inmediata.

Las modas y lo que se rumora: Es verdad, la buena salud emocional nos  lleva a tener vidas más felices y saludables. Pero esto no es como sumar y siempre dará el mismo resultado. De hecho, en un muy alto porcentaje se debe a que cuando estamos estresados o pasamos por otra emoción negativa somos más propensos a adoptar hábitos que NO favorecen nuestra salud. Comer por ansiedad, beber, el sedentarismo, la falta de horario regular de sueño, todas estas son conductas y hábitos que no harán salvo perjudicar nuestra salud.

A pesar de que ahora está de moda culpar enteramente a nuestra salud emocional por el desarrollo de ciertas enfermedades, la evidencia científica no ha demostrado esto con claridad. Entendemos que con frecuencia es más fácil culpar a algo externo (el estrés) que a nosotros y la forma en la que llevamos nuestra vida. No, no se trata de buscar culpables, se trata de actuar, y reconocer que nuestra salud es uno de los mayores regalos y descuidarla nos mete en dificultades.

Escrito por: Mariana Gómez, Psicóloga y Educadora de Diabetes 

Share this post