Diabetes tipo 2 en equipo SIEMPRE

Diabetes tipo 2 en equipo SIEMPRE

Nos imaginamos que al igual que nosotros recibimos el diagnóstico de nuestros seres queridos abruptamente y nos tomó por sorpresa tú te encontrarás igual. Perdido en un mundo de información tan distinta en todos lados que no encuentras por dónde empezar. No pierdas la calma, debes saber que no eres el único que ha pasado por esta situación y que es normal sentirse angustiado.  Apoyar a quien ha sido diagnosticado con diabetes tipo 2 es una obligación hecha con el corazón en la mano. Bien dicen que en las buenas y en las malas los amigos y los seres amados deben fungir como pilares emocionales y prestar el hombro (o limpiar las lágrimas) cuando sea necesario. Hoy compartimos contigo un par de consejos si la diabetes tipo 2 llegó a tu casa esperando que pronto encuentres el ritmo y te integres a este mundo de estudio por quien más amamos.

¿Ya lo ves? ¡Te lo dije!: Los prejuicios y estereotipos alrededor de los distintos tipos de diabetes están siempre presentes pero culpar a la persona diagnosticada con diabetes tipo 2 de no vigilar su estado de salud y de llevar un estilo de vida poco saludable debería ser una práctica prohibida. Existen diferentes factores de riesgo para el desarrollo de diabetes tipo 2 algunos de los cuales son modificables (como el estilo de vida, sobrepeso y otros) pero hay otros que por mucho que se trabaje no podrán eliminar el riesgo (como la genética, historia familiar y raza). La diabetes tipo 2 no es algo que se busque. Las personas diagnosticadas NO son culpables de haber desarrollado esta condición y NO exclusivamente tiene relación con hábitos de alimentación o de actividad física. No culpes a tu ser querido. No recriminar ni señalar es nuestro deber como personas preocupadas en su bienestar. Eliminar prejuicios debe ser parte de este algoritmo.

Y para él, una lechuga: El manejo de una condición crónica es siempre un trabajo en equipo. Especialmente en la familia el apoyo es uno de los pilares más importantes. Quienes han sido diagnosticados con diabetes tipo 2 requieren seguir un plan de alimentación diseñado para satisfacer sus requerimientos alimentarios individuales. Debes saber que es justo así como deberíamos consumir nuestros alimentos ¡todos! Si eres quien se encarga de preparar los alimentos o comprarlos, únete al reto de vivir de forma más saludable y de comer adecuadamente. Si lo analizas con cuidado, verás que al tiempo que ayudas a tu ser querido te haces un favor muy importante. Eliminar los antojos no sólo traerá beneficios para quien vive ahora con diabetes sino para la familia entera. Una vez más, no señales “ay, que pena tu no puedes comer esto” tiene un efecto negativo en las emociones de quien efectivamente prefiere otro tipo de alimentos.

¿Enfermedad?: El término “enfermedad” en el diccionario lee algo como Alteración leve o grave del funcionamiento normal de un organismo o de alguna de sus partes debida a una causa interna o externa.” si bien la diabetes, de cualquiera de sus partes es una alteración en la forma en la que nuestro cuerpo produce insulina y otros puntos fisiológicos que no detallaremos hoy el término enfermedad lleva consigo una carga emocional importante. Reconocernos enfermos en una cultura como la nuestra es sinónimo de cama, dolor y sufrimiento. Lo cierto es que el diagnóstico de cualquier condición trae consigo un proceso de duelo y tristeza pero, la diabetes en sus múltiples versiones tiene la fortuna de ser una condición manejable que no tiene porque ser triste ni tener desenlaces fatídicos como vemos con frecuencia en los medios. Utilizar palabras adecuadas como condición, en lugar de enfermedad, persona con diabetes en lugar de paciente con diabetes son cambios menores pero que tienen gran efecto positivo en las emociones de quien vive ahora manejando una condición que antes no tenía.

La diabetes tipo 2 necesita tu involucramiento y participación como equipo. Las familias son el mejor ejemplo de equipo y de camaradería. Abraza a tu ser querido, hazle saber que estás ahí para escucharle. Aprendan juntos, el conocimiento es el arma más poderosa para el manejo adecuado de la diabetes tipo 2.

 

Share this post