El daño en los riñones de las personas con diabetes podría empezar antes de lo que se pensaba

El daño en los riñones de las personas con diabetes podría empezar antes de lo que se pensaba

El daño renal producido en la diabetes podría empezar mucho antes de lo que se pensaba.

Los investigadores hallaron que unos niveles de azúcar en sangre más altos de lo normal asociados con la prediabetes aumentan el riesgo de presentar anomalías en los riñones que podrían llevar a la insuficiencia renal.

“Nuestra investigación muestra que el proceso patológico de lesión renal provocado por los niveles elevados de glucosa en la sangre empieza en la prediabetes, mucho antes del inicio de la diabetes”, dijo en un comunicado de prensa de la National Kidney Foundation el autor del estudio, el Dr. Toralf Melsom, profesor asociado y asesor principal del departamento de nefrología del Hospital Universitario del Norte de Noruega.

El estudio contó con más de 1,300 pacientes de 50 a 62 años a los que se dio seguimiento durante una media de 5.6 años. De esas personas, 595 tenían prediabetes cuando empezó el estudio.

La prediabetes afecta hasta al 35 por ciento de los adultos: el doble de personas que tienen diabetes, señalaron los autores del estudio. Aproximadamente la mitad de los que tienen prediabetes contraen diabetes en el plazo de 10 años. La diabetes es la causa principal de enfermedad renal y de insuficiencia renal.

Tras tener en cuenta ciertos factores del estilo de vida y los medicamentos, los investigadores encontraron que los pacientes con prediabetes presentaban signos tempranos de daños renales, incluyendo unos niveles altos de una proteína llamada albúmina en la orina.

Los problemas de riñones aparecen cuando el cuerpo responde a los cambios metabólicos que se producen de manera temprana debido a la presencia de unos niveles crónicamente altos de azúcar en sangre, según el estudio publicado el 29 de diciembre en la revista American Journal of Kidney Diseases.

Melsom dijo que la prediabetes podría ser un objetivo para las intervenciones tempranas, como los cambios en la dieta y el ejercicio, para prevenir la enfermedad renal crónica.

Los estudios anteriores no pudieron encontrar un vínculo consistente entre la prediabetes y el daño renal, pero los autores del estudio dijeron que habían usado un método más preciso para determinar qué tan bien funcionaban los riñones.

“Se estima que más de 470 millones de personas tendrán diabetes en 2030”, dijo en el comunicado de prensa el Dr. Jeffrey Berns, presidente de la National Kidney Foundation. “Los estudios como este subrayan hasta qué punto es importante identificar a las personas con prediabetes, para que los cambios en el estilo de vida y la gestión médica puedan contener la reducción de la función renal”.

FUENTE: National Kidney Foundation, news release, Dec. 29, 2015

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