Aclarando algunos mitos del consumo de los huevos

Aclarando algunos mitos del consumo de los huevos

Seguramente has escuchado la falsa creencia de que la ingesta de huevos aumenta los niveles de colesterol malo y el riesgo cardiovascular. Esta creencia no tiene ninguna base científica, al contrario, los resultados de varios estudios han demostrado de forma concluyente que la ingesta diaria de un huevo no aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y tampoco afecta el perfil lipídico sanguíneo.

También existe un debate sobre la cantidad de huevos que podemos consumir cada día o durante la semana, si son mejores crudos o cocinados, si es mejor comer sólo la clara o la yema, inclusive, si los huevos de color marrón son más nutritivos que los blancos.

De acuerdo con Anabel Aragón, especialista en nutrición, el colesterol es una sustancia grasa natural presente en todas las células del cuerpo humano, necesaria para el funcionamiento normal del organismo. La mayor parte del colesterol se produce en el hígado y la sangre lo lleva al resto de órganos que lo necesitan.

Existen 2 tipos de colesterol:

  1. LDL o “malo”: transporta el colesterol recién producido a todas las células de nuestro organismo. Se denomina malo porque suele depositarse en la pared de las arterias y va formando poco a poco las temidas placas de ateroma, que obstuyen.
  1. HDL o “bueno”: es el bueno porque recoge el colesterol no utilizado por el organismo y lo devuelven al hígado para su almacenamiento o para su excreción al exterior a través de la bilis.

El efecto que el colesterol dietético (el ingerido a través de los alimentos) ejerce sobre los niveles de colesterol plasmático (el presente en la sangre) en personas sanas es mínimo y depende en gran medida de factores individuales como la genética, el peso corporal o los hábitos de vida (actividad física y tabaquismo). Según la especialista en nutrición, existen estudios que indican que hay otros factores como el sedentarismo o el sobrepeso que tienen tanta influencia o más sobre el colesterol que la propia ingesta de huevo.

Los principales responsables dietéticos del aumento de los niveles de colesterol en sangre (y en particular del colesterol “malo“, el LDL) son las grasas saturadas y las parcialmente hidrogenadas (también llamados ácidos grasos trans). Por ello, restringir el consumo de este tipo de grasas es más beneficioso para el perfil lipídico del plasma sanguíneo que reducir el colesterol de la dieta, incluyendo el consumo diario de huevos. Aunque la mayor parte de los alimentos ricos en colesterol suelen ser también ricos en grasas saturadas, el huevo no lo es.

El colesterol tiene los siguientes beneficios:

  • Interviene en la formación de ácidos biliares, vitales para la digestión de las grasas
  • Los rayos solares transforman el colesterol en vitamina D
  • Son muy importantes para proteger la piel de agentes químicos
  • Evitan la deshidratación
  • A partir de él se forman ciertas hormonas, como las sexuales y las tiroideas

Mitos de los huevos

  • Mito: Los huevos engordan. Realidad: Consumir diariamente huevos NO engorda. Hay estudios que concluyen que consumirlos en el desayuno es un gran aporte nutricional y da mayor saciedad, por lo que controla el hambre y eso favorece la reducción del peso corporal. “Los científicos sospechan que el compuesto crucial es la calidad de la proteína que posee. Las personas que diariamente consumen huevos tienen menos niveles de ghrelina, que es una hormona que da sensación de saciedad en el cerebro”, según la especialista en nutrición.
  • Mito: Los huevos crudos aportan más nutrientes que los cocidos. Realidad: Los huevos crudos NO alimentan más que los cocidos. “Es un falso mito porque los huevos crudos se digieren menos, sólo se absorben un 50% y esto ocurre porque la clara líquida resiste la acción de los jugos digestivos y por el contrario, cuando está cocinada la proteína se coagula y se digiere mucho mejor, hasta un 92%”, explica Anabel Aragón.
  • Mito: Los huevos marrón son más nutritivos. Realidad: Los huevos de color marrón NO contienen más nutrientes que los blancos. El color del huevo no determina nada en relación a los nutrientes que éstos contienen y no existen diferencias de calidad o nivel nutricional. La variedad del color simplemente depende de la raza de las gallinas, las de plumaje blanco ponen huevos blancos y las de plumaje marrón ponen los huevos morenos.
  • Mito: La clara es más saludable que la yema. Realidad: La clara es más rica en proteína y la yema es más rica en colesterol, pero no hay motivos para comer sólo la clara ya que la yema contiene otros nutrientes que también son importantes para una alimentación equilibrada. El huevo tiene 215 mg de colesterol por yema, pero los estudios realizados muestran que sólo se absorbe el 15% del colesterol ingerido con los alimentos.

El huevo es un alimento fácil y práctico de consumir, y muy nutritivo que contiene proteínas de excelente calidad con un bajo aporte calórico.

Procura llevar una alimentación balanceada y variada. Recuerda que no hay alimentos prohibidos y la clave está en las porciones. ¡No te excedas! Si tienes dudas sobre el tema, visita a un nutriólogo.

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